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Puestos a reducir gastos, se prescinde de las vacaciones. O al menos, de su duración. Esto parece ser lo que han pensado muchos de los antiguos veraneantes que, en temporadas anteriores y con los primeros calores, se acercaban hasta Cullera en busca del mejor alquiler.
"Las previsiones para el verano pasado a la altura de mayo eran del 80%. Este año se quedan en el 60% de ocupación", aseguran desde la inmobiliaria Crespo. Aunque es poco frecuente, esta empresa de Cullera no ha dudado en reconocer la realidad del sector para estas vacaciones.
Basta con referirse al descenso del precio de alquiler de apartamentos, para los meses de julio y agosto. Arrendar un piso para la primera quince de agosto en Cullera, puede salir por mil euros. Una cantidad que se reduce en un 10% para la segunda mitad del mes (en teoría, con peor tiempo) y en un 20% para julio. No es ninguna broma.
Justamente hace un año, quien quisiese disfrutar del ambiente de Cullera durante el mes de agosto, había de disponer de 600 euros semanales, que era lo que costaba el alquiler de un apartamento. Esto es, se ofertan viviendas a un precio bastante inferior y con características similares.
"El precio en nuestro caso se ha mantenido. Pero nos hemos visto obligados a reducir parte de lo que le corresponde a la empresa", señalan desde Crespo.
Ante esta situación, los propietarios de pisos en Cullera, como lo de los numerosos destinos costeros de la Comunitat, han buscado su manera de hacer, como en veranos anteriores, su agosto.
Ni primera línea, ni apartamento con piscina. Este verano, el producto estrella es el alquiler de una semana. Sin duda, no es la modalidad que los propietarios preferirían, pero ante el actual panorama, se han tenido que rendir a las preferencias de los clientes.
"Los apartamentos se alquilan por semana. La quincena se ha convertido en algo muy raro, y aún más encontrar un cliente que quiera el mes completo", apuntan desde el sector. En cualquier caso, más vale una semana que nada.
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